lunes, 5 de mayo de 2014

Es mio!

Capítulo 39
Lucas nunca en su vida se había sentido tan desolado en su vida, busco a Amaranta por todos lados su madre le dijo los lugares donde podría encontrarla pero nada, trabajaba como un robot no comía bien y dormir tampoco lo hacía tan a menudo ya no sabía que más hacer la mujer de su vida había desaparecido y de eso ya son 3 meses.
Amaranta estaba en la tranquilidad de Isla negra un lugar que siempre había querido visitar pero que nunca por diferentes motivos no había podido, pero le hubiera gustado recorrerla con Lucas pero de todo corazón le deseaba lo mejor, ya hace 3 meses que arrendaba la misma cabaña sabia por su madre que Lucas la llamaba al menos 1 vez a la semana para preguntarle por ella, pero no se sentía lista para hablar con él aun todavía le dolía que la traicionara con Amaia, pero sabría que más temprano que tarde tendría que volver y enfrentarse a él pero por ahora no se sentía lista, se había acostumbrado a el ritmo de vida en la playa pero sabía que tenía que volver su madre quería verla ya tenía decidido que volvería la próxima semana Lucas tenía que saber una verdad que por más que quisiera no podría ocultarla para siempre.
El día no podía haber comenzado peor ya se había peleado con su asistente y ahora tendría que aguantar toda la tarde en su dpto. sólo con los recuerdos de los días felices que vivió junto a Amaranta, daría cualquier cosa por verla sólo una vez más y también tendría que aguantar las fiestas que organizaba Amaia ya que se había negado a dejar el dpto. de Amaranta, pero en fin a su dpto. no le haría ningún mal un buen aseo, bajando en distintos pensamientos llego a su dpto. y se pasó la mitad de la tarde, estaba en lo mejor cuando tocaron el timbre su corazón parecía que se le fuera a salir del pecho pensando que era Amaranta pero no, era la madre.
-Hola hijo.
-Hola señora Andrea, adelante
-Gracias, Lindo dpto.
-Gracias, le sirvo algo.
-Un vaso de agua.
-Altiro se lo traigo.
-Y ¿que la trae por aquí?
-Amaranta-.dijo.- sé dónde está esa hija mía.
-Dígamelo.
-Está en Isla Negra arrendando una cabaña, nos invitó a pasar el fin de semana ahí pero nosotros queremos que vuelva y para eso te sedemos en lugar para que la traigas devuelta.
-Claro que la traeré devuelta, si es necesario la traigo a lo cavernícola pero ella me va a escuchar.
-Lucha por ella hijo pero no la presiones porque se volverá a alejar de ti.
-No, señora no puedo dejarle escapar otra vez ella es mía y la quiero devuelta para siempre en mi vida.
- Bueno te dejo la dirección yo me voy mi marido y mis hijos no sobreviven 2 minutos sin mí.
-Muchas gracias no sé cómo pagarle esto.
-Trayéndome a mi niña devuelta.
-Eso se lo aseguro.
Cuando la madre de Amaranta se fue el corrió a su pieza a arreglar un bolso, no le daría el tiempo para volver a escapar antes de la noche estaría en su cabaña.
Amaranta recién había vuelto de la playa solía hacer esos paseos cuando ya caía el atardecer y volvía para preparar su cena y estaba tan absorta en su trabajo que no escucho cuando llamaron a la puerta, pensando que era su casera que venía por el dinero del mes llego y abrió pero no era su casera, era un Lucas muy enojado.
-¿Qué haces tú aquí?
-Hola bruja yo también me alegro de verte.
-Pues yo no así que vete.
-Oh no señor yo no me voy de aquí si no es contigo.-y fue durante ese forcejeo que el estómago de Amaranta quedo al descubierto, pero su intento por taparlo fue inútil.
-Oh mi dios!, ¿no pensabas decírmelo?!.-grito enojado Lucas-.
-Claro que sí pero este niño es mío.

-No cariño ese niño es nuestro y aunque sea lo último que haga en esta vida tu voleras a ser mía…   

viernes, 2 de mayo de 2014

Desaparecer!

Capítulo 38
Amaranta después de pensarlo muy bien decidió que esa misma noche saldaría las cuentas con Lucas y cuando estaba tocando su timbre escucho maldiciones amortiguadas de una ¿mujer? No, Lucas no podía volver a hacerle esto ¿cierto?, pero cuando se abrió la puerta sintió que su mundo y su corazón se dividían en partes iguales.
-Hola amiga.-dijo Amaia.
-¿Qué haces tú aquí?
-Yo bueno digamos que consolando a un amigo.
-Si mira tú que buena samaritana eres ahora ya no se necesitan tus servicios.
-Si ahora que ya me ocupo para canalizar toda la pena que sentía te lo dejo en tus manos…ah por cierto ahora sé por qué no quieres compartirlo ese hombre es una fiera en la cama.- dicho esto se marchó con una sonrisa en su cara.-
Amaranta no podía creer que Lucas ni siquiera le haya dado el beneficio de la duda y lo que vio la dejo sin aire ahí en la cama toda revuelta estaba Lucas completamente desnudo si quería más confirmación de lo que decía Amaia ahí tenía la prueba lagrimas silenciosas caían por sus mejillas al mirarlo ni pensar que la noche anterior fue ella quien ocupaba esa cama junto a él, y ahora él la había compartido con otra a pesar de lo que le conto sobre Amaia el igual había engañado esa confianza y ella había logrado lo que quería, pero esta era la última vez si el amor no era para ella entonces no había nada más que decir hoy mismo desaparecería de la vida de todos al igual que hace 6 años pero antes que nada tenía que decirle a Lucas que todo lo que había visto había sido producto de las maquinaciones de su jefe pero no le daría el gusto de que negara lo que sus ojos habían visto así que prefirió dejarle una carta y con eso desapareció de su vida.
Lucas despertó con el sol dándole en la cara y con la cabeza como un bombo por el exceso de alcohol de la noche anterior y cuando se movió se encontró en su cama desnudo aunque no recordaba haber llegado ahí pero empezó a recordar y lo último que recordaba era la cara de Amaranta cuando la dejo en ese maldito ascensor hoy decidió tenía que buscarla y pedirle perdón arrastrarse si era necesario cuando se levantó salió volando un papel y cuando comenzó a leerlo sintió que comenzaba a faltarle el aire.
                Lucas:
Nunca pensé que volvería a pasar por lo mismo otra vez pero al parecer el amor no quiere nada conmigo y no lo obligare a nada, contigo pase los mejores meses y fuiste lo más lindo que me paso en la vida y te deseo lo mejor del mundo junto a Amaia yo desapareceré de tu vida e intentare arrancarte de mis pensamientos y de mi corazón no será fácil pero cuando se pierde la confianza en la pareja es mejor desistir tú ayer no confiaste en mí y cuando llegue a explicarte que todo fue un mal entendido tú ya habías tomado la decisión de sacarme de tú vida sin ni siquiera darme el beneficio de la duda y te metiste con la primera mujer que se cruzó en tu camino y esa mujer era una “amiga” que ya antes me había traicionado nunca me lo espere de ti después de todo lo que te conté, pero yo no soy quien para condenarte te quiero y te deseo lo mejor del mundo siempre tendrás un lugar privilegiado en mi corazón pero solo te pediré un favor no me busques más sigue con tu vida como yo intentare continuar con la mía
 Un beso, hasta siempre
Amaranta.  
Lucas lloraba en silencio no podía ser que su mujer haya creído que se acostó con Amaia, pero no podía echarle la culpa él primeramente no le había dado la oportunidad de explicarse pero los celos fueron más fuertes. Levantándose se ducho para borrar el olor a trago y fue al dpto. de Amaranta pero no fue ella quien le abrió sino su “amiga”.
-Buenos días guapo.
-Ahórrate las molestias ¿Dónde está Amaranta?
-Pues anoche después de encontrarnos en la cama y echarme de tu dpto. volvió por una maleta y se fue pero no sé a dónde.
-¿Cómo no sabes a dónde fue? Y yo no me acosté contigo de eso estoy muy seguro.
-Bueno jamás me habían olvidado tan rápido, ahora sé porque mi amiga te cuidaba tan bien eres un monstruo en la cama.
-¿Así? Y dime una cosa si tú dices que te acostaste conmigo permíteme hacerte una pregunta ¿De qué tamaño es mi pene?.-dijo si no le acertaba había alguien con peligro de morir.
-Bueno es bastante normalito para un chilenito pero después de Nicolás….bueno tú me entiendes.
-Lo sabía eres una puta despreciable no te basto hacerle daño durante los 6 años que vivió contigo en España y despojarla de la poca autoestima que le quedaba y ahora vuelves a hacerle daño pero permite decirte una cosa yo jamás me acostaría con una mujer como tú porque primero que nada no eres ni la mitad de mujer que ella y me calienta menos que sol de invierno….
-Pero igual te acostaste conmigo.-dijo interrumpiéndolo
-No yo no me acosté contigo porque mi pene “cariño” no es normalito si me hubiera acostado contigo no te habrías podido sentar en una semana puta ahora dime donde esta Amaranta.
-No lo sé pero a mí no me vengas a gritar tú solito la echaste de tu lado ahora tengo cosas que hacer.- dijo mientras le cerraba la puerta en  la cara.-
Lucas tenía muy claro si iba donde sus padres lo más seguro era que lo hacharan antes de poder verla, pero en el amor y en la guerra todo vale, así que se encamino a la casa de los Martínez, pero al asomarse por el pasaje no vio el auto sus esperanzas se desvanecieron y todo quedó confirmado cuando hablo con la mamá de Amaranta.
-Pues no mi niño ella llamo hoy en la mañana diciendo que su jefe la había enviado a Argentina por una campaña y no dijo cuándo volvería quizás después de algunos meses.
-¿Argentina? No me lo puedo creer.
-Yo pensé que tú lo sabias.
-Bueno parece que su hija se olvidó de decírmelo pero gracias señora.
-No dejes de luchar por ella mi niño nunca la había visto tan enamorada no hagas que se repita la historia.
-Se lo prometo.

Pero ese día fue también a la agencia solo para enterarse de que ella había dimitido, paso todo el día buscándola por todas partes, pero fiel a su palabra ella desapareció de su vida…   

viernes, 25 de abril de 2014

Hazme olvidar!

Capitulo 37
Lucas quiso retirar esas palabras apenas salieron de su boca al ver la cara de perplejidad de Amaranta, pero no pudo ya que las puertas del ascensor se cerraron y su corazón estaba hecho trizas ni pensar que esa noche la tenía planeada sólo para ella, pero nada había salido como quería y ahora ella estaba ahí arriba con ese idiota que tenía como jefe, porque ella lo había traicionado porque no podía mantenerse alejada de su jefe, o a lo mejor siempre fue una buena mentirosa, no esa no era su mujer o sí? Ya no sabía que pensar lo mejor era irse a su casa y intentar olvidar a esa bruja.
Nicolás no podía creer lo rápido que había sido apartar a Amaranta ese tonto era muy fácil de engañar mientras la veía alejarse de él para explicarle que todo era causa de su imaginación tomo su celular y marco el número de Amaia
-Dime guapo.
-Ya está hecho ese medicucho es muy tonto, creo que hoy necesitara que alguien lo consuele.
-¿Enserio? Hay que pena por la pobre Amaranta, pero dile que no se preocupe yo lo cuidaré por ella.
-Yo cumplí con mi parte ahora cumple tú con la tuya.
-Por supuesto a penas lo escuche llegar iré a verlo.
-Bien- dijo-.
Cortó la llamada y fue a ver a Amaranta pero no había ni rastro de ella, seguramente lo había seguido, bueno mañana hablaría con ella hoy era una noche para celebrar silbando se fue de la oficina.
Amaranta no supo cómo llego a su dpto. pero lo hizo quería lo único que quería era ir corriendo al dpto. de Lucas pero después se lo pensó mejor y decidió que le daría la noche para pensar en la manera despectiva que la había tratado, sí eso haría ahora se iría a dormir ya en la mañana lo encararía y lucharía por él como tenía que haberlo hecho, mientras al otro lado de la pared.
Lucas lo primero que hizo cuando llego a su casa tomo la primera botella de Vodka y se la mando al seco cuando estaba casi por terminarla sonó su timbre e inmediatamente pensó que podía ser su bruja y no quiso abrir pero fue tan insistente que con un suspiro se levantó a penas ya que el Vodka empezaba a hacer efecto estaba dispuesto a echarla de su casa pero se llevó una sorpresa al ver que no era Amaranta sino Amaia quien tocaba su puerta.
-Hola guapo.
-¿Qué quieres?
-Nada solo pasaba a ver como estabas.
-No estoy bien así que vete.
-¿No quieres compañía?
-No la tuya mucho menos.-dijo alejándose de la puerta, gran error ya que Amaia lo aprovechó ese instante para entrar-. Vete hoy no quiero ver a nadie
-Ni siquiera quieres el consuelo de una amiga.-dijo mientras le recorría el torso con las uñas.- yo podría ayudarte.
-¿Así y cómo?
-Muy fácil dándote una noche que ella nunca te dará.
Lucas la miro y no supo si fue el trago la pena o simplemente que quería pagarle con la misma moneda a Amaranta pero se escuchó decir.

-Entonces hazme olvidar.-eso fue todo lo que necesito Amaia para ponerse manos a la obra……………

lunes, 21 de abril de 2014

Problemas!

Capítulo 36
Después de levantarse y ducharse Nicolás dejo el dpto. de Amaranta sin despedirse de Amaia que se había vuelto a dormir después de haber repasado muy bien su plan y de sellar su pacto son sexo desenfrenado, se aprovecharía de la campaña que tenía que llevar a cabo con Amaranta para empezar el camino de seducción, llego a la oficina con un aura de optimismo y espero a que Amaranta llegara a su oficina ya que no había vuelto a su dpto. seguro que había ido a tomar desayuno con el medicucho ese.
-Señor.-dijo su secretaria mientras se asomaba por la puerta.- el señor Dominguez lo espera.
-Dile que pase.
-Claro.
Nicolás espero a que entrara su amigo Miguel se conocían desde la universidad y con esa campaña Amaranta volvería a su vida y lo más importante a su cama, su mente divago en las diferentes posiciones que quería poseerla hasta que su amigo decidió interrumpir.
-¿Supongo que es una mujer la que te tiene con cara de tonto?.
-Pues claro que si amigo mío, tu sabes que las mujeres son mi única debilidad.
-Pero por tu cara ella no es una más del montón.
-No te juro hombre que ella es única.
-Tú sabe que para mí no existe nadie mejor que mi mujer.
-Si ya lo has dicho un millón de veces y nadie se compara con la belleza de Marianne, pero Amaranta se le asemeja bastante.
- Amaranta lindo nombre.
-Linda mujer también y que es lo que te trae por aquí.
-Bueno ya te dije el otro día que tú agencia se ganó la licitación y ahora te traigo la información que necesitas.
-Bueno manos a la obra.
Se introdujeron en un mundo de tecnicismos de la publicidad. Amaranta subió corriendo a su despacho solo para no verle la cara a su jefe aún se sonrojaba pensando en cómo lo había encontrado esa mañana y no quería volver a verlo durante un tiempo, pero hoy empezaba a trabajar con él por la nueva campaña de la cual cuando se despidió de Lucas esta mañana no le dijo nada y con eso tenía más que asegurada una pelea, ya que le había dicho que pasara a buscarla su trabajo o se apuraba y terminaba antes de que él llegara o esto terminaría muy mal. La mañana paso sin contratiempos estaba a punto de salir a almorzar cuando Nicolás la llamo a su despacho para empezar con la campaña no le quedó más remedio que ir y trabajar lo más rápido posible.
-Buenas tardes don Nicolás.
-No me gustan los formalismos Amaranta y lo sabes.
-Perdón.
-Bueno adelante como sé que era tu hora de almuerzo y pedí algo para comer por mientras trabajamos.
-Bueno me parece.
La tarde la pasaron buscando información, buscando las mejores propuestas y no se dieron ni cuanta cuando poco a poco el edificio fue quedando sin personal ninguno de los dos se había fijado en la hora hasta que sonó el teléfono de Amaranta en la pantalla aprecio una imagen de Lucas como dios lo trajo al mundo.
-Hola cariño ¿Dónde estás?
-En la agencia aun, ¿y tú?.
-En tú oficina a menos que te hayas hecho invisible no te veo.
-Es que no estoy en mi oficina estoy en la oficina de don Nicolás.
-¿Qué haces ahí?.-grito tan fuerte que Amaranta tuvo que alejar el teléfono-.
-Trabajando.-dijo un poco más alto-. Que otra cosa puedo estar haciendo.
-Nada perdón.-dijo.- es que no me gusta que estés con él.
-Ya si igual me queda poco espérame ahí en unos 5 minutos estoy por ahí.-dijo mientras miraba a Nicolás buscando su aprobación, este asintió con la cabeza-.
-Si en 5 minutos no estás aquí yo mismo te voy a buscar.
-5 minutos.
Eso era lo que Nicolás necesitaba para poner en marcha su plan se acercó sigilosamente a ella por la espalda mientras aun hablaba con ese medicucho, cuando ella se dio vuelta la tuvo en sus brazos otra vez.
-Nicolás suéltame.
-No hoy lo que viste fue un gran error.
-¿Qué fue un error?.
-Si yo no sabía quién era esa mujer te lo juro.
-Lo que usted haga con su vida privada es asunto suyo.
-No quiero que me veas como alguien que usa a las personas.
-Como le dije eso es asunto tuyo Nicolás ahora suéltame.
-No hasta que me digas que me crees.-dijo acercándose peligrosamente a su cara.-
-Qué bonito me encanta como trabajan.-dijo la voz de Lucas desde la puerta-.
-Lucas esto no es lo que parece te lo juro.
-Te di 5 minutos y mira cómo te encuentro…mejor los dejos solos.
-No espérame.-grito Amaranta.-Lucas!
-Vete sigue con él.
-No mírame y dime que me crees capaz de traicionarte así.
-Lo estabas haciendo…anda sigue con lo que estabas haciendo yo me voy no me sigas.-la miro y dijo.-Das pena vuelve con ese viejo.

Amaranta se quedó de piedra cuando escucho esas palabras de la boca de su Lucas y lo dejo marchar porque si él la creía capaz de traicionar así su amor entonces no valía la penas luchar.  

viernes, 11 de abril de 2014

Sorpresa!

 Capítulo 35
Lucas no podía creer que había llegado al límite de sus celos y casi había perdido a su “bruja” otra vez, pero menos mal que ambos habían terminado la discusión de la mejor manera con sexo de reconciliación sabía muy bien que si metía las patas ahora la perdería para siempre ya que sabía que el maravilloso jefe que tenía estaba esperando su error para lanzarse sobre ella otra vez y eso era algo que ni en sus sueños dejaría que pasara.
-Cariño.-grito Amaranta desde la puerta.- ¿Dónde estás?
-En el baño.-grito Lucas-.
-Permiso ¿puedo ocupar tu ducha?
-Claro, pero ¿porque volviste?.
-Uuff déjame ducharme y te cuento todo bueno.-dijo mientras le daba un beso en los labios-.
-Bueno yo iré a preparar el desayuno mientras te duchas.
-Bueno mi bruto.
Lucas preparo un desayuno para recuperar las fuerzas pérdidas durante la noche su bruja era una pequeña gata en celo en la cama y eso no podía tenerlo más encantado nunca pensó que llegaría el día en el cual encontraría una mujer que lo aceptara tal cual era, tal vez su destino era la mujer que estaba en su ducha desnuda con el agua corriendo por su cuerpo por esos pechos y sus pezones….y deja de pensar en eso campeón que hoy no llegamos a tiempo a trabajar.  
-Ya estoy lista.-dijo mientras lo abrazaba por la espalda, le encantaba sentir sus pechos presionándolo, era una exquisita tortura.
-Me encanta cuando haces eso.
-¿Qué cosa?.
-Oh lo sabes muy bien.-dijo mientras la sentaba en el mostrador de la cocina para poder mirarla a los ojos y devorarle la boca-.
-Frotar mis pechos en esa musculosa espalda que tienes, ¿es eso?
-Si sabes muy bien el efecto que tiene eso en mi pero creo que te gusta torturarme.
-Pues claro, pero también para complacerte, porque me encanta que me des placer con tu enorme herramienta que tienes pero a mí me encanta darte placer.
-Me das tanto placar que pensé que nunca llegaría a sentir algo así.
-Eso me encanta, pero ahora me apetece otro tipo de alimento, muero de hambre.
-Claro siéntate mientras te sirvo.
Cuando ya estaban sentados y comiendo el desayuno que había preparado Lucas el recordó que ella aún tenía que decirle porque había vuelto a su dpto. Esperaba que Amaia no la haya atacado de alguna manera o haya visto algo que no le gusto.
-Bueno, ¿ahora me vas a decir por qué volviste?
-Mmmm bueno es que cuando entre a mi dpto. Estaba todo muy tranquilo y pensé que Amia a lo mejor no había vuelto o que estaba durmiendo, yo le había asignado una pieza de invitados que tenía libre pero cuando entro a mi habitación la encuentro ahí pero no sola.
-¿Qué?, me vas a decir que esa mujer metió a alguien a tú casa sin tú consentimiento.
-Pero es que ese alguien no es cualquiera.
-¿Qué quieres decir?.-dijo un poco confundido solo esperaba que no fuera el hermano de Amaranta ya que se veía que esa mujer hace mucho había dejado de ser virgen-. Habla
-Ese hombre….. ese hombre era mi jefe.-dijo en un susurro ya que aun guardaba esa imagen de Amaia montada encima de su jefe.-
-¿Qué tú jefe Nicolás?.
-Sí y créeme que nunca en mi vida voy a poder olvidar de la imagen de ella montada sobre él.
-Uff que manera de empezar tú día mi pequeña, pero ya sabemos que ambos encontraron la horma de su zapato.-dijo con un deje de ironía ya que ahora sabía que nadie los separaría definitivamente había sido su mejor mañana.-
Aunque no supiera que “esos” estaban tramando un plan que podría destruir toda su felicidad….  

lunes, 7 de abril de 2014

Tal para cual

Capítulo 34
Nicolás no podía creer su suerte como no le pregunto el nombre como no ato los cabos cuando llegaron al mismo edificio donde vivía Amaranta, pero no como un tonto caliente por una española que le había calentado la sopa toda la tarde no había nada más que sólo satisfacer su deseo.
-¿Amaranta?.
-¿Se conocen?
-Pues claro él es mi jefe.-dijo Amaranta que aún no podía olvidar la imagen de Amaia montada encima de su jefe.-Creo que mejor los dejo tranquilos nos vemos en la oficina don Nicolás.
Cuando Amaranta se retiró de la habitación Nicolás cayó de espaldas en la cama y Amaia le cayó encima.
-¿Por qué no me dijiste tú nombre anoche mujer?
-Pues fácil guapo porque no me lo preguntaste.
-Pero yo te dije el mío, pero en fin ahora que recuerdo Amaranta una vez que salimos me conto que tenía una muy buena amiga española lo que no me dijo es que era tan buenorra.
-Si mira tú bueno pues sabes que esto fue solo de una noche…¿cierto?.
-¿Cómo? ¿Tú crees que yo soy un hombre que puedes desechar cuando quieras?, pues no mujer aquí yo decido cuando desecho a una mujer ahora sal de mi para que pueda levantarme.-dijo haciendo un ademan por sacarla encima de él.
-¿Cómo dices? A mí nadie me da órdenes guapo nadie y si yo quiero me tiro al vecino del piso 10 y nadie se mete te quedo claro.
-Pues mientras estés compartiendo conmigo sólo estaré yo en ella, porque el idiota no vivirá para contarlo.
-Mmm me gustan dominantes.
-Bien porque no me gusta que me hagan quedar como un cornudo más que tú amiga es una ex pareja mía.
-¿Quién? ¿Amaranta?.
-Sí, antes de que ella estuviera con ese medicucho fue mi pareja, yo la vi primero pero ese idiota me la gano, pero no importa el que ríe último ríe mejor.
-Así que por lo que veo Amaranta no ha perdido el tiempo, dos hombres guapos ya han peliado por ella que romántico.
-¿Qué no me digas que también te gusta ese doctor?
-Pues claro y a que mujer no le gustaría un espécimen así.
-Bueno si tú quieres al doc. te lo puedes quedar, a mí la única que me importa es Amaranta.
-Hagamos un trato yo quito al doc. de tu camino y tú me quitas a Amaranta del mío.
Nicolás no tuvo que pensarlo mucho para llegar a la conclusión de que ese era el único camino que le quedaba para llegar a Amaranta.
-Me parece justo….trato hecho.

Y con un apretón de manos cerraron su acuerdo, mientras que al otro lado de la pared….

sábado, 5 de abril de 2014

In fraganti!

Capítulo 33
Amaranta supo que Lucas sabia ya lo que había pasado algo entre ella y José porque el muy idiota no había podido aguatar que ya lo había superado, pero en realidad ese beso le sirvió para cerrar una etapa con José y darse cuenta que el amor que había sentido por él y darse cuenta que Lucas era su futuro pero como el hombre que estaba ahora frente a ella no entendería aquellas palabras busco mejorar aquella situación lo que más pudo.
-Así que ese hombre no me mentía dime ¿besa mejor que yo?.....contesta!.
-Es verdad que  me beso pero me sirvió para darme cuenta que por él ya no siento nada que tú y sólo tú eres mi presente y a lo mejor mi futuro, pero también me recordó que él es un hombre casado y tampoco se me olvida el hecho de que gracias a él Vivi los peores años lejos de Chile.-dijo mientras se sentaba en la cama.-
-Cariño sé lo que él te hizo y que aunque no entiendo porque lo hizo me alegro porque si eso no hubiera suceso tú serias su mujer y no la mía y de eso cariño es algo de lo que no me arrepiento.-dijo mientras le tomaba la cara entre sus manos y le daba un beso.-perdón por dudar de ti pero es que me da rabia que el volviera a ponerte las manos encima tú eres mía.
-Sí lo sé y tú eres mío pero recuerda que yo te encontré con esa puta en tu dpto. creo que estamos a mano.- dijo mientras le devolvía el beso.-ahora continuemos en lo que estábamos.
-Claro que si porque ahora tengo la misión de hacerte olvidar la sensación de los labios de José, solo puedo existir yo.
-Y sólo existes tú.
Y no fue mentira durante toda la noche que hicieron el amor sólo fueron ellos dos y sus cuerpos hablando por ellos.
Amaia había tenido un día muy lindo recorriendo Santiago conociendo a los inmigrantes de todos los piases y filtrando con uno que otro hombre hasta que lo conoció a él en el café donde paso a servirse una soda.
-Hola que hace una mujer tan guapa tomando una bebida tan sola.
-Hola nada pues es que no solo estoy conociendo lo bonito de Santiago.-dijo mirándolo sugestivamente.-y que hace un hombre tan guapo solo por aquí.
-Bueno tomando un respiro de mi alocada oficina.
-¿En que trabajas?
-Soy publicista y ¿tú tienes algún trabajo en España?
-Sí, soy fotógrafa de una agencia de publicidad pero por ahora estoy solo de vacaciones visitando a una amiga.
-Mira tú y después de esto para dónde sigues? O volverás a tu hotel?.
-Oh no sé qué me deparara el destino de aquí a la tarde.-dijo melosa ya había elegido al hombre que ocuparía su cama esa noche.- ¿te ofreces de voluntario?
-Pues claro si la señorita me lo permite le mostrare los placeres que le depara Santiago.
Se pusieron en marcha Nicolás la llevo por los mejores lugares de Santiago comieron, rieron y disfrutaron de su mutua compañía hasta que ella le dijo que ya no daba más y que si podía llevarla devuelta a su casa petición a la que no se negó, 20 minutos después llegaron a la dirección que ella le dio y solo ahí se dio cuenta de que era la misma dirección donde vivía Amaranta cosa que pensó era una simple coincidencia, cuando entraron en el ascensor ella tomo la iniciativa y lo beso como toda una experta tal como a él le gustaban no se dio cuenta que bajaron en la misma planta de Amaranta ni se fijó en el dpto. al cual entraron y mucho menos en la decoración sólo en la mujer que tenía entre sus brazos, se desnudaron con una velocidad impresionante y en menos minutos ya estaba moviéndose dentro de ella nunca había sentido el placer como lo hacía ahora, esa mujer era una amante excepcional que le fundió su capacidad de razonamiento.
-Oh mi dios nunca lo había sentido así.-dijo Nicolás medio dormido.-
-Yo tampoco no me puedo ni mover...
Pero no recibió respuesta ya que Nicolás estaba dormido no era para menos ya que ella estaba a punto de dormirse.
Amaranta entro en su dpto. a buscar ropa y echarse una ducha después de haber pasado la mitad de la noche haciendo el amor con Lucas la necesitaba mucho, pero también quería saber si Amaia había llegado y como lo había pasado recorriendo Santiago pero cuando llego a la puerta de su dormitorio escuchó gemidos y movimientos muy peculiares, ella no se atrevería a llevar hombres a su casa ¿verdad?, Abrió la puerta y lo que ella temía estaba ahí ella montada encima de un hombre.
-¿Qué significa esto Amaia?
-Que!! Pasa oh amiga lo siento no te escuché llegar.

-¿Nicolás?....Amaranta no podía creer lo que veían sus ojos su jefe se estaba acostando con su amiga lo veía y no lo creía donde estaba el hombre que decía adorarla tanto…